lunes, 10 de octubre de 2016

Ojo de huracán.

Recuerdos diluidos en agua con sal y futuro mezclado con mucho sueño.
Avanzar con nostalgia es retroceder a la inversa.
El escéptico y sus fantasmas.
Lluvia fina y granizo intenso.
Creo a quien me dijo que mentía.
En el ojo del huracán respira entrecortado quien teme lo que viene y no lo que pasó.
Nos falta valentía porque nos sobra cautela,
y siento decirte,
triste solitario,
que aunque se haga camino al andar,
andar no es solo mover las piernas.





miércoles, 7 de septiembre de 2016

Las olas dejaron de romper contra mi cuerpo y ya huele a besos no dados,
a planes no cumplidos,
a experiencias pasadas,
a momentos bailados.

Una terracita se quedó mis penas,
mis risas,
mis ganas,
mis buenas.

Abriendo el armario pienso en mi yo de tu antes como algo pasado,
algo que no quería,
algo que no tenía,
algo que he pensado.

La maleta vacía sigue llena,
de mí,
de historias
de arena.

¿Que pasará cuando el otoño empiece?
¿Qué pasará cuando la luz vuelva tenue?
¿Qué pasará si ya no te quiero?
¿Qué pasará cuando en ti no piense?


lunes, 25 de julio de 2016

Porque no.

A pesar de nuestra fragilidad nos romperemos infinitas veces.
Las cicatrices son espejo.

Cobardes hemos sido,
de valientes nos chocamos contra el tiempo,
ese que se llevó palabras que desbordaban ojos de vidrio.

A pesar de nuestra fragilidad nos romperemos infinitas veces.
Las vendas no cierran heridas.

Hemorragias internas,
mal curadas nos podrán matar,
pero demorarnos lo haría mucho más rápido.

A pesar de nuestra fragilidad nos romperemos infinitas veces.
¿Por qué no juntamos pedazos?

martes, 24 de mayo de 2016

Apología a un desamor no sufrido.

No seré yo quien te pida rosas si te clavas las espinas en otros jardines.
Nos apostamos mi vida a que no quieres ganarla.
Tus lágrimas no son por mis ojos,
ni tus noches en vela por mi insomnio.
Dime, ¿con quién seré si no es contigo?
Qué bello era pensarte
aún sabiendo que lo único que me quedaba
era utópico,
onírico e intangible.
Te quería en tu evanescencia,

jueves, 19 de mayo de 2016

Perdí la cuenta de los días que llevo partida, con el corazón nublado,
con los ojos tristes,
con los vértices entumecidos.

Vendo mil fracasos y sus respectivas vergüenzas,
para quien los quiera,
para quien me quiera,
para que me quiera.

Te regalo un poco de la pena que nunca admitiré que siento,
la tiras por mí,
la vences por mí o,
la lloras por mí.

Espero en la parada aunque ya ha pasado la última línea,
y no me doy cuenta,
del daño,
que me hago.

domingo, 3 de abril de 2016

Oye.

El corazón no me cabe en el pecho y me fumo otro cigarro.
Me propuse vivir la vida rápido, corre más que yo y ya la he perdido de vista.
Al amor de mi vida me lo debí cruzar en rojo.
Pienso las cosas demasiado, después de hacerlas.
Cuidarme la salud me quitaría la vida.
Si quieres que te diga cosas bonitas espera a que me emborrache.
Sabrás cuánto te aprecio cuando yo necesite oírlo.
Lo de tener filtro lo dejé hace tiempo y ando sin cuidado.
Siendo transparente no siempre me va mal.
De los errores he aprendido que quiero volver a cometerlos.
Si este texto es tan malo es porque es introspectivo.

domingo, 20 de marzo de 2016

Vida tuya.

Vida mía, tienes un hueco en mi sofá que siempre está vacío.
Vida mía, si tú quisieras, mi lápiz de labios quedaría marcado en tus mejillas.
Vida mía, yo por ti me cortaba las alas con las que vuelo sola entre rosas.
Vida mía, ojalá esto fuese una  historia de dos y no mi tragicomedia personal.
Ay vida mía, te dedico mis anáforas a cambio de un besito en los labios.